jueves, 16 de diciembre de 2010

DÌA LABORAL


DÍA LABORAL
Después de ocho días de estar metido en casa, fui a reintegrarme a la fuerza laboral del país, fue un día de bajas ventas (en la farmacia), ventas que se han hechos comunes ya que la competencia es férrea, tanto de los competidores normales del mercado como la que representa el sector salud y el seguro popular, mismos que nos han pegado duro y tupido, ya que muchas personas de las rancherías, colonias y comunidades ejidales se han adscritos a este programa del gobierno federal, pero para nosotros que nuestra única fuente de empleo y negocio es solamente esta, representa una gran competencia, que algunos colegas les ha dado por llamar competencia desleal, en fin hay que seguir percibiendo los pocos beneficios que no da el trabajo ya que pensar cambiar de giro a estas altura de la vida es un reto, que mi padre ni yo somos capaces de enfrentar principalmente por la edad avanzada de mi padre y yo que no me cuezo al primer hervor, por lo que, solo nos queda tener esperanzas de que algún buen día cambien las cosas, de echo no esperamos ser ricos solo nos vamos conformando con sacar para ir viviendo, vender lo necesario para la comida, con eso ya estamos bien pagados, por otro lado recibí la visita de algunos amigos, ya que desde la fecha que antes dije no me veían, por el changarro, a lo que les agradezco el buen gesto de preocuparse por mi salud e integridad física, Jorge y Noé Robles, Jaime, Ramiro, ambos periodistas de la localidad y otra cantidad de personas amables que me saludaron, fue un día bueno, solo que por la noche me fue mal, pague caro el dejar el reposo que llevo en mi casita, inventando que confeccionar de comer, ahí me siento en mi mero nido, pues bien el decir que fue una noche difícil es porque me dio mucho dolor en la operación y seguida de piquete como si me estuviesen poniendo agujas en la región de la costura, fueron muy punzantes, cosa que hicieron que gran parte de la noche estuviera revolviéndome entre los edredones, yendo de un costado a otro para ver si se conciliaba conmigo el sueño, el cual se hizo un tanto indiferente, hasta que logre quedar dormido por eso de las doce de la noche, como a las tres cuarenta y, de ahí vueltas y vueltas, hasta las cinco veinte que canto el gallo que mi esposa compro la tarde de ayer, cantos que complicaron desde esa hora conciliar el sueño, le digo a mi mujer que ese gallito quiere arroz, acompañado de su gallinita entre la olla, pobre ave emplumada no le espera nada bueno, veré si le conseguimos un buen abogado para que le indulte la osadía de desvelarme a no decir…………..
JOSÈ MANUEL
REFORMA, CHIAPAS, MÉXICO
A 16 DE DICIEMBRE 2010

2 comentarios:

  1. Gracias amigo anonimo por tu comentario, me gustaria que aunque he abierto la estrada a los cometarios me dejasen sus nombres dentro de ellos, con tal de agradecerles sus amables comentarios por sus nombres personales, de todas formas saludos desde Reforma, Chipas, Mèxico

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